domingo, 13 de diciembre de 2009

TRES millones de personas mueren cada año esperando recibir un tratamiento






“8.000 personas mueren por día por no tener acceso a tratamientos que existen: su peor enfermedad es nuestro olvido.”

MEDICOS SIN FRONTERAS

3 millones de personas mueren cada año esperando recibir un tratamiento. Sufren 6 enfermedades con solución, pero sobre todo, sufren nuestro olvido.

http://www.yonolvido.org/



El llamamiento

Cada día mueren en el mundo 8.000 personas a causa de enfermedades que en realidad tienen solución. Unas muertes que podrían ser evitadas, pero que por falta de voluntad y de interés pasan desapercibidas. Millones de personas que sufren de kala azar, de Chagas, de la enfermedad del sueño, de tuberculosis, de malaria o de sida infantil, pero que en realidad morirán de olvido.
Nuestro olvido.

Las víctimas de estas enfermedades, en su inmensa mayoría, viven en países en vías de desarrollo. Son enfermos que no cuentan, los enfermos olvidados. No tienen acceso a los tratamientos existentes o, peor aún, no hay fármacos adaptados a las condiciones de los países pobres o los que hay provocan graves efectos secundarios.

Estas 8.000 muertes diarias son evitables. Dando acceso a los tratamientos existentes y desarrollando nuevos medicamentos más adaptados a las condiciones del mundo en desarrollo.

En la actualidad, se calcula que el 90% del gasto mundial en investigación médica se concentra en los problemas de salud que afectan a menos del 10% de la población mundial, el 10% más rico.

No hay excusa. Rescatar del olvido a estos millones de enfermos es cosa de todos. De los gobiernos, de los laboratorios, de los medios de comunicación, de cada uno de nosotros.

Únete a este llamamiento, difunde el mensaje y haz presión para que el problema tenga una dimensión global. Ayúdanos a sacarlo del olvido.


Los últimos de la fila se rebelan

La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene el mandato de buscar un nuevo modelo de investigación y desarrollo (I+D) basado en necesidades y no en beneficios. Muchos intereses encontrados obstaculizan este objetivo. Entre ellos los de la industria farmacéutica, que durante años ha promovido un modelo de I+D que ha funcionado principalmente para los que podían costearse los medicamentos. La mayoría de los países en vías de desarrollo siguen lejos de los avances médicos. Y los pacientes de enfermedades olvidadas siguen luchando con muy pocas armas. MSF ha puesto en marcha una campaña con el objetivo de revertir este olvido.

Un modelo de I+D basado en beneficios significa en muchos casos que se decide quiénes pueden ser tratados y quiénes no, en virtud de su poder adquisitivo o el de sus gobiernos. Algo así como lo que cantaba El último de la fila, ¿recuerdan?: "Tanto tienes, tanto vales, no se puede remediar; si eres de los que no tienen, ¡a galeras a remar!". Pues bien, tras la última Asamblea Mundial de la Salud y el compromiso explícito de dedicar más recursos gubernamentales a I+D para enfermedades olvidadas, el próximo año será crucial para revertir un modelo que no ha funcionado, según los expertos a los que la OMS encomendó estudiar el impacto del modelo de innovación farmacéutica y patentes sobre el acceso a la salud.

El apoyo a la I+D para enfermedades olvidadas, al que también se ha comprometido el Gobierno español, no es sólo urgente, sino que es una de las mayores emergencias médicas que existen en la actualidad. Sorprende ver el enorme despliegue de medios y esfuerzos internacionales destinados a la gripe A y al mismo tiempo la escasa atención dedicada a millones de víctimas de enfermedades como la tuberculosis, el sida infantil o la malaria. Pero ahora quedan pocas dudas del porqué de esta situación: hay voluntades políticas y comerciales que condenan a galeras a quienes nunca podrán pagar las pastillas que les ayuden a seguir viviendo.

Millones de personas ya han pagado con sus vidas el tiempo perdido por un modelo de I+D que sólo atiende a beneficios comerciales. MSF lleva años denunciando esta situación, da apoyo a iniciativas que promueven nuevos y mejores medicamentos para enfermedades olvidadas y, a través de sus proyectos, intenta hacer llegar los mejores tratamientos y métodos diagnósticos disponibles. Con esta nueva campaña, MSF se rebela y da voz a sus pacientes para que, en materia de salud, los últimos de la fila dejen de ser siempre los mismos


Chagas – Es hora de romper el silencio

La enfermedad de Chagas provoca 14.000 muertes cada año. Se estima que entre 10 y 15 millones de personas la padecen.
Muchas de las personas infectadas ignoran que están enfermas, mueren sin saber de qué y en silencio.

La enfermedad

La vinchuca es el insecto que transmite el parásito Trypanosoma cruzi a los humanos. Si después de la picadura la persona se rasca, el parásito puede pasar a su flujo sanguíneo. El Chagas también puede transmitirse por transfusiones de sangre, de madres a hijos durante el embarazo y, con menos frecuencia, a través de transplantes de órganos o por la ingesta de alimentos contaminados.
La mayoría de personas infectadas presenta algún síntoma en el momento de la infección o fase aguda, pero estos síntomas pasan desapercibidos y durante años los enfermos no vuelven a tener molestias. En muy pocos casos el Chagas agudo provoca la muerte inmediata. Sin embargo, en la fase crónica de la enfermedad, el 30% de los afectados desarrollarán lesiones cardíacas, digestivas y neurológicas, causando daños irreversibles.

Tuberculosis – Nuevas caras de una vieja enfermedad

Se estima que se declaran nueve millones de nuevos casos de tuberculosis por año.
El método de diagnóstico (muestra de esputo) tiene más de 125 años y muy baja eficacia.

La enfermedad

La tuberculosis, a pesar de conocida, puede catalogarse como una de estas enfermedades olvidadas. Una tercera parte de la población mundial está infectada con el bacilo de la tuberculosis; cada año, nueve millones de personas desarrollan la forma activa. Afecta a los pulmones y los síntomas son tos persistente, fiebre, pérdida de peso, dolor pectoral y ahogo, que pueden ser fatales.
La tuberculosis (TB) causó 1,7 millones de muertes en el 2006, lo que significa la pérdida de cuatro vidas cada minuto. La gran mayoría de casos se produjeron en países en desarrollo, que suman aproximadamente un 80% de la carga global de la enfermedad. Según datos de la OMS, 2.000 millones de personas, un tercio de la población mundial, están infectados y son portadores del bacilo de la tuberculosis.
Las perspectivas en la lucha contra la tuberculosis son sombrías: su creciente asociación al VIH está haciendo estragos, siendo de hecho la infección oportunista que más muertes causa entre los enfermos de sida. Se han disparado además las cepas resistentes a los medicamentos: la TB MDR (multirresistente) presenta resistencia a los dos antibióticos más potentes de primera línea y el tratamiento se vuelve largo –hasta dos años- y tiene muchos efectos secundarios. La TB XDR (extremadamente resistente) presenta resistencias a los fármacos de segunda línea y actualmente es imposible de curar.

Malaria – Con recursos es posible su control

La malaria provoca más de 880.000 muertes al año.
Es la primera causa de muerte en menores de 5 años; un niño muere cada 42 segundos.

La enfermedad

La causa el parásito ‘plasmodium’ transmitido por la picadura de un mosquito infectado. La malaria afecta a entre 300 y 500 millones de personas en el mundo; un 40% de la población del planeta vive en zona de riesgo. Ataca principalmente a comunidades pobres y rurales, a poblaciones de desplazados o refugiados, y a los habitantes de barrios marginales, sobre todo en época de lluvias. Los síntomas son fiebre, dolores articulares, cefaleas, vómitos, convulsiones y coma. Si no se trata, la malaria puede ser mortal: de hecho, se cobra la vida de más de un millón de personas al año.

VIH/Sida - Pagan los niños

La mitad de los niños que nacen con VIH mueren antes de cumplir los dos años si no reciben tratamiento a tiempo.

Día mundial del sida

La inversión en programas de prevención de la transmisión del VIH de madres a hijos es imprescindible y debe ser una prioridad en la lucha contra la sida. Primero, porque permite detectar y tratar a las mujeres embarazadas seropositivas y segundo, para evitar que nazcan más niños con el virus.
El sida infantil es una de las pruebas más duras de la desigualdad entre los países desarrollados y los países con recursos limitados. En Occidente prácticamente no nacen niños con VIH porque controlando a la madre durante el embarazo, el parto y la lactancia, la probabilidad de transmisión puede reducirse a menos del 1%. Por lo contrario, en África subsahariana la mayoría de madres seropositivas ni siquiera saben que lo son, ni tienen la oportunidad de recibir tratamiento. Hoy en día, en países en desarrollo solo el 18% de las mujeres embarazadas son testadas para VIH y solamente un 34% de las VIH-positivas reciben algún tipo de medicamento para evitar la transmisión del VIH Towards Universal access Scaling up priority HIV/AIDS interventions in the health sector. World Health Organization. UNAIDS 2008. UNICEF.
Sin ningún tipo de intervención, alrededor del 40% de los hijos de madres seropositivas nacerá con el VIH. Trabajar para reducir este porcentaje, para que no nazcan más niños con VIH, es vital. Sobre todo, porque el 50% de los niños que nacen infectados mueren antes de los dos años si no reciben tratamiento.
En los países desarrollados la transmisión de madre a hijo prácticamente no existe porque se siguen una serie de medidas que permiten evitar el contagio: las madres seropositivas reciben tratamiento antirretroviral, los partos son en hospitales y hay alternativas para que la madre no dé el pecho al recién nacido. En los países en vías de desarrollo, sin embargo, los retos siguen siendo enormes. En primer lugar, por la falta de acceso a los servicios sanitarios; muchas mujeres no van a las consultas prenatales o lo hacen cuando el embarazo está muy avanzado, y la mayoría de los partos suelen tener lugar en casa. En segundo lugar, muchas veces sólo es posible dar al bebé leche materna. Además, las madres tienen que hacer frente al estigma y los programas de prevención son largos, desde el embarazo hasta el destete del bebé, y muchas mujeres no completan todas las fases programa.
En Zimbabue, uno de los países con índices de prevalencia de VIH/SIDA más elevados del mundo, Médicos Sin Fronteras (MSF) trabaja en colaboración con el Ministerio de Salud en la ciudad de Bulawayo y en el distrito de Thsolotsho. En Bulawayo, MSF trata y asesora al mayor número de niños VIH-positivos de todos los proyectos de la organización en el mundo, con más de 3.100 niños registrados y casi 2.000 de ellos en tratamiento ARV. Además, la organización trabaja en varias maternidades de la ciudad, apoyando el programa de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo.

Enfermedad del sueño - Una pesadilla agravada por los conflictos.


Más de 300.000 personas están infectadas en África. 50.000 mueren cada año a causa de esta enfermedad.
Sin tratamiento, es mortal.

La enfermedad

La enfermedad del sueño o tripanosomiasis humana africana se transmite por la picadura de la mosca tsé-tsé. Más del 90% de los casos los causa el parásito Trypanosoma brucei gambiense (T.b.g.), causando graves trastornos neurológicos.
Durante la primera fase de la enfermedad, las personas tienen síntomas no específicos, como fiebre y debilidad general. En esta fase, la enfermedad es difícil de diagnosticar pero relativamente fácil de tratar. La segunda fase llega cuando el parásito alcanza el sistema nervioso central. Las personas infectadas empiezan a mostrar trastornos psiquiátricos o neurológicos, como falta de coordinación, confusión o convulsiones. También pueden tener dificultad para dormir durante la noche y vencerles el sueño durante el día.

Kala Azar – La fiebre negra de los desfavorecidos

El kala azar provoca la muerte de 60.000 personas al año.
Más del 90% de los casos se dan en Bangladesh, Brasil, India, Nepal y Sudán. Sin tratamiento, es mortal en casi el 100% de los casos.

La enfermedad
La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria tropical causada por una variedad de Leishmania que se transmite por la picadura de ciertos tipos de mosca de la arena. La forma más grave, la leishmaniasis visceral, también es conocida como kala azar (fiebre negra en hindi).
Cuando una persona se infecta, su sistema inmunológico se debilita y es más frágil frente a otras infecciones. Los síntomas son anemia, pérdida de peso, agrandamiento del bazo y de los ganglios linfáticos y fiebres prolongadas.
Muchas infecciones y muertes nunca se conocerán, ya que las personas que sufren kala azar suelen vivir en lugares remotos y raramente acuden a un centro de salud. La coinfección con VIH/sida está empeorando la situación.



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